PREPARACIÓN DEL SOPORTE
Las superficies deben estar limpias y secas, planas,
homogéneas, sin agujeros, cohesivas, libres de polvo, grasa, pinturas, lechadas y partículas sueltas o desprendibles.
Las pinturas y otros materiales tales como placas de madera aglomerada o cartón-yeso deben ser firmes.
Para una óptima adherencia por lo menos una de las dos superficies a unir debe ser porosa.
Soportes no porosos:
Cerámicos, metales recubiertos, aluminio, aluminio anodizado, acero inoxidable y acero galvanizado
deben lijarse con lija muy fina para mejorar la adherencia. El aluminio anodizado debe limpiarse (desengrasarse) con acetona.
Soportes porosos:
La madera debe ser lijada.
El hormigón y los morteros deben limpiarse por métodos mecánicos para eliminar lechadas.
En todos los casos limpiar los soportes para eliminar pinturas mal adheridas, polvo y grasa.
Las reglas de la buena construcción deben respetarse.